La uña encarnada (también conocida como onicocriptosis - crónica y paroniquia - aguda) es una afección en la que el borde de la lámina ungueal penetra en el tejido blando que rodea el lecho ungueal, provocando irritación, inflamación y dolor. Es un problema común que puede afectar a cualquiera de los dedos de los pies, pero las uñas encarnadas son más frecuentes en los dedos gordos.
El dolor, la inflamación y las molestias pueden dificultar caminar con normalidad, llevar zapatos, hacer deporte y realizar otras tareas cotidianas. Además, si la uña encarnada se infecta, puede provocar problemas más graves, como abscesos y sepsis. En tales casos, puede ser necesaria una intervención quirúrgica menor para tratar la uña encarnada.
Las uñas encarnadas se clasifican en función de varias características, como la gravedad y la localización.
Clasificación por localización
En términos de gravedad
En algunos casos, la onicocriptosis puede mostrar signos de varios estadios o tipos al mismo tiempo.
Son muchos los factores, tanto externos como internos, que pueden desencadenar la aparición de esta afección
Factores externos
Factores internos:
En la mayoría de los casos, una combinación de varios factores puede ser el desencadenante del desarrollo de la onicocriptosis. Abordar las causas subyacentes ayudará a prevenir la reaparición de uñas encarnadas en el futuro.
El cuadro clínico de la enfermedad puede manifestarse por:
A veces, cuando la uña está infectada, aparecen signos generales de infección: fiebre, malestar general o linfadenopatía (aumento del tamaño de los ganglios linfáticos).
Estos síntomas pueden variar en función de la gravedad de la patología y de la presencia de infección. En caso de que aparezcan estos signos, es importante consultar a un especialista para que evalúe la afección y prescriba el tratamiento adecuado para las uñas encarnadas.
El diagnóstico de la onicocriptosis implica los siguientes pasos:
Una vez realizadas todas las pruebas necesarias, el médico podrá establecer un diagnóstico definitivo y prescribir el tratamiento adecuado.
El tratamiento de las uñas encarnadas puede variar desde métodos conservadores hasta la cirugía, dependiendo de la gravedad de la afección.
Medicación:
Uso de medicamentos tópicos, como pomadas antisépticas o antibióticos, para reducir la inflamación y prevenir la infección en la zona del tejido afectado.
Extirpación quirúrgica de una uña encarnada del pie:
Es importante acudir al médico para obtener un diagnóstico adecuado y determinar el método de tratamiento más apropiado. Intentar arrancar una uña encarnada por su cuenta puede provocar complicaciones graves, por lo que es importante buscar ayuda de profesionales cualificados. Echa un vistazo a los comentarios de Illinois Foot & Ankle Clinic, muchas personas decidieron que era la mejor opción para ellos.
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